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ENTREVISTA PADRE RICARDO
SAMMON (2005, diario la discusión)
"YO SOY DE AQUÍ"
El padre Sammon es
todo un personaje en Portezuelo. Su obra es reconocida con admiración
por lugareños y forasteros. Si no fuese por su estampa y sus ojos
azules, cualquiera diría que es un chileno más, y a pesar de haber
nacido en Nueva York, lo es. En el año 2001 recibió la nacionalidad
chilena por gracia de manos del gobernador Patricio Huepe. ¿Las razones?
Su dedicado trabajo pastoral por 50 años en la Provincia, y su esfuerzo
por reivindicar las tradiciones populares campesinas.
El padre Sammon pertenece a la congregación americana
Maryknoll. Días antes de su ordenación, el rector del seminario entró
con un sombrero, y varios papelitos. Le pidió que escogiera uno, que
indicaría su lugar de destino.
“Cuando dijo Chile, pensé en el polo sur. La
verdad es que desconocía al respecto. Lamentablemente los
norteamericanos, sobre todo en esos tiempos y temo que aún hoy, son
ignorantes geográficamente hablando… cualquier país al sur del río
grande, son repúblicas bananeras”, cuenta el sacerdote.
Tenía 27 años cuando llegó a Portezuelo (hoy tiene
76). Sus padres eran campesinos irlandeses. Su madre aún vive, tiene 100
años: “Mi familia procedía de la costa oeste de Irlanda, un pueblo
chico, con cerros.-señala- Por eso, cuando puse un pie en Portezuelo,
miré el paisaje y me dije, “yo soy de aquí”. Fue un impacto la similitud
entre el lugar donde nacieron y se criaron mis padres. Me embargó algo
emotivo, sentimental, afectuoso, y sentí que la mano de Dios estaba en
esto”.
La tarea del padre Ricardo Sammon era grande. Cuando
llegó a Portezuelo, la ruralidad era extrema. Las distancias se hacían
enormes. No había caminos, electricidad, o puentes. El caballo era el
único medio de transporte. Sin embargo, lejos de incomodarle, la
aventura y la vida de pionero, le fascinaron: “En esa época, relata el
sacerdote, el campo chileno, era una especie de territorio feudal. Los
latifundios controlaban todos los aspectos de la vida de la gente,
inclusive religioso. Era muy común en el pasado, que el dueño del fundo
invitara a un misionero a vivir en la casa patronal durante una semana;
en ese periodo se celebraba misa, matrimonios, bautizos, confesiones.
Sólo por esa vez al año… Se limitaba el desenvolvimiento personal de los
fieles. Y era obvio pensar, que esto no era la voluntad de Cristo, sobre
todo cuando se ha vivido otra experiencia, otra cultura. A raíz de eso,
yo empecé a celebrar misas en una casita adyacente a un fundo, con la
intención de cambiar el esquema, y seguramente lo hice de forma muy
brusca, porque fui muy criticado”.
La problemática social de Chile en las décadas de los
’70 y ’80, llevó al sacerdote a involucrarse fuertemente con el tema de
la pobreza y las cuestiones sociales. Promovió los centros de madres y
organizaciones populares, que a la postre le trajeron reticencias,
también por parte de los sectores políticos. Pero su mayor contribución
en el desarrollo de la comuna está en el área educacional. El padre
Sammon es gestor y creador de1 liceo Nuestra Señora del Carmen y del
liceo técnico-profesional, con internado. Además de cuatro escuelas al
interior de Portezuelo. También es fundador y director responsable de
Radio Raíces, una clínica dental y una casa de reposo.
Asimismo, “el cura gringo” se ha destacado por
realzar actividades criollas típicas de la zona, llegando a sobresalir a
nivel nacional. La fiesta de la trilla, la vendimia, el encuentro
nacional de payadores y cantoras, la virgen campesina y los utensilios
en greda para celebrar la misa, son sólo algunos ejemplos: “Portezuelo
es una de las comunas más pobres de Chile, pero paralela a esta pobreza
abismal hay una riqueza profunda, en carisma y dones, cuya única
explicación es que han sido regalados por Dios. Siempre me pregunto,
¿cuánto patrimonio nacional, poetas, literarios, músicos, artistas, han
ido a sus tumbas sin haber sido valorados por la patria?”, sentenció
Sammon.
FUENTE: DIARIO LA DISCUSIÓN
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